Wall Street y la City Londinense. Tonto quien lo lea

29/07/2018

Wall Street y la City Londinense. Tonto quien lo lea

¿Es usted capaz de tomar drogas durante el día y seguir funcionando, seguir haciendo su trabajo?
¿Cómo coño sino harías este trabajo?. Cocaína y putas, amigo mío.
Tengo que decir que estoy increíblemente emocionado de ser parte de su firma. Los clientes que usted tiene son absolutamente…
Que les jodan a los clientes. Tu unica responsabilidad es la de poner carne sobre la mesa. El juego consiste en mover el dinero del bolsillo del cliente a tu bolsillo.
Sí, pero si a la vez el cliente gana dinero, es una ventaja para todos, ¿verdad?.
No. Regla número 1 de Wall Street: Nadie, no importa si eres Warren Buffett o Jimmy Buffett, nadie sabe si una acción va a subir, bajar, ir hacia los lados o hacer jodidos círculos; y mucho menos los corredores de bolsa. Es todo un engaño, polvo de hadas. No existe, no es material. No es un elemento de la tabla periódica. Es una puta mentira.
¿En serio?
Mira, escucha, nosotros no creamos una mierda, no construimos nada.
No.
Así que si tienes un cliente que compró acciones a 8 y ahora están en 16, él estará jodidamente contento. Querrá hacer caja, coger su puto dinero y correr a casa lleno de alegría. Tú no le tienes que dejar, porque eso haría que la mentira se convirtiera en real. No.
Ok.
Entonces, ¿qué haces?. Tener otra brillante idea. Una idea especial, inventarte otra situación. Otra acción en la que reinvierta sus ganancias y algo más. Y le pides que traiga más dinero. Y él lo hará cada vez, porque son unos putos adictos. Y tú solo tienes que seguir haciendo eso una y otra vez, y otra y otra y otra. Y mientras él piensa que se está convirtiendo en un rico de mierda. Y es verdad, pero sobre el papel. Pero tu y yo, los brokers, nos estamos llevando dinero calentito a casa vía comisiones, hijo de puta.
Eso es increíble, señor. No puedo decirle lo emocionado que estoy.
Deberías estarlo.
Sólo hay dos claves para tener éxito en el negocio de broker. Primero, debes estar relajado; y segundo, ¿te haces pajas?.
Eh, bueno, si, si, claro, me hago pajas.
¿Cuántas veces a la semana?
Hum, no sé, tres o cuatro. Quizá cinco.
Tienes que elevar ese número. Esos son números de novato para esta estafa. Yo mismo me hago, al menos, tres pajas al día.
Wow.
Una por la mañana, una justo después de trabajar, y otra después de cenar .
¿En serio?
Hum, hum. Yo quiero, pero no es por eso por lo que lo hago. Lo hago porque lo necesito. Piénsalo, estás manejando números, todo el dia, decimales, alta frecuencia, bang, bang, bang. Putos dígitos. Todo muy adictivo, mierda que cargas a tus espaldas. Tienes que alimentar a los gansos y hacer que la sangre siga fluyendo. Lo que hago es mantener el ritmo debajo del pantalón. Esto no es un consejo, es una prescripción. Confía en mí. Métete en el baño y hazte una paja siempre que puedas. Cuando seas realmente bueno en eso, estarás acariciandote la polla y pensarás en dinero.
Eh…
La segunda regla en esta puta estafa es la cocaína.

Cuando hablamos de Wall Street y la City Londinense no hablamos más que de la Industria financiera, esa que todos sufrimos cada día.
La Industria es la que organiza tus pensamientos sobre finanzas, la que te da acceso a formación (sesgada), la que quiere que tú no dejes de creer que eres especial y que puedes conseguirlo, que puedes ganar dinero y mucho, y que tienes que cuidarlo. Te enseñan a hacerlo, te ofrecen herramientas que facilitarán tu gestión, te dan cursos de análisis técnico, acceso a plataformas que hacen las delicias que cualquier geek con todos sus gráficos y multipantallas.
Además te ofrecen acceso gratuito a información en tiempo real, te dicen que es necesaria, que debes leer las noticas de cada día, cada hora, cada minuto…; tu estrés aumenta, pero no te preocupes, la Industria está detrás de ti apoyándote. Quizá necesitas un nuevo terminal más potente y aprender a usar las nuevas herramientas para limitar tus pérdidas.

‘Debes cuidar tu dinero, es importante’. Dicen.
‘Nosotros te ayudamos con eso. Además no has tenido en cuenta que el problema está en tí, no sabes controlar tus emociones, mejor utiliza métodos más dinámicos, el scalping será la solución’. Pero no tienes ni idea…; menos mal que está la mamá Industria detrás, mira, un nuevo curso de análisis técnico intradía.
‘Claro!. Era eso, mi problema era que las posiciones pueden cambiar demasiado de un día para otro, pero si duermo con el dinero fuera de bolsa, evito esos gaps que hacen que salten mis stops. Además con el sistema que uso ahora, nada puede salir mal. Lo tengo bajo control y las pérdidas son asumibles en pro de ganancias superiores’.
‘Exacto’. Dice la Industria, ‘eso era’.
‘Además, ahora que he aprendido a usar mejor el apalancamiento, puedo invertir una cantidad enorme de dinero usando un efectivo realmente bajo y si se mueve 2 puntos el precio gano suficiente. Por tanto la cuestión es invertir haciendo operaciones muy grandes en las que sólo necesito que se mueva un poquito para ganar X por operación, y así me saco X*N operaciones al día’. Dices tú con los ojitos de dólar.

Aparece la Industria por detrás y en el momento oportuno tienes el acceso a un webinar fantástico sobre gestión monetaria en el intradía. Si es que no sé cómo no lo habías visto antes…; si es esa la solución.

‘Claro!. Es eso, hacía una mala gestión monetaria’, sollozas casi de alegría.

Por fin, después de tantos años en los que no has hecho otra cosa que perder dinero has encontrado la clave que hará gires el destino de tus inversiones.
Y mientras tanto la Industria de Cocaína y Putas. Ferraris, mansiones, fiestas privadas y decorándose las muñecas cada semana con elegantes relojes suizos acosta de tu dinero.

“Cualquier persona usando el 3% de su cerebro podría ganar más dinero que cualquiera de Wall Street”.

Peter Lynch.

Tú no tienes ni ese 3% que se requiere operativo, funcional.
Me parece que algo se te está escapando o no puede ser que sigas pensando que tú eres especial, que lo sabes hacer muy bien o que lo estás haciendo mejor ahora de lo que lo hacías hace un año. Que por fin, “lo tienes”.
Más tonto y no naces. To will.
Cuando escuchas que Warren Buffett se va de Wall Street; que los grandes billonarios, que son gestores high-end, se van de Wall Street, y no sólo eso, lo atacan, lo critican. Cuando lees a inversores como Lynch, que lo dice bien clarito; o a Joel Greenblatt cuando dice que tú con un libro que vale 20 dólares puedes ganar más dinero que toda la horda de MBAs y analistas de Wall Street,

¿qué coño entiendes?

Seguro que eres el típico que piensa, – ‘no, pero no hablan de mí. Yo lo estoy haciendo bien, me acabo de apuntar a nuevo curso online que ofrece Interactive su put* madre. Además he leído en las redes sociales que hay un indicador que vale para tener en cuenta la volatilidad de los precios a la hora de colocar los Stops Loss’.
En serio, eres tonto.
El dia que quieras dejar de alimentar la rueda de las comisiones al alza de los brokers, me llamas. Cuando quieras dejar de pagar la cocaína y las putas de los brokers, me llamas.
Bueno, si te queda dinero. Tonto, que eres tonto.
Quizá estoy siendo un poco duro contigo, pero es que mira, me parece lamentable.
Tienes todo lo necesario a tu alcance para hacerlo bien, y sin embargo eres un adicto. Sólo necesitas querer desengancharte, pero te da miedo, te sientes seguro amparado por la Industria, haciendo lo que hacen miles de millones de inversores que alardean en redes sociales lo bien que les va en bolsa; y muchos de los cuales, casualmente, te invitan a seguir éste a aquel método. Tonto, que eres tonto.
Léete el maldito libro de Greenblatt (otra vez si hace falta), léete a Piotroski, léete a Toby Carlisle, lee los papers de Cliff Asness, y siéntate delante de un ordenador con una herramienta de backtesting y otra de screening.
Testa la estrategia que más te guste; si te convence, screen en mano y durante los próximos 15 años haz siempre lo mismo. No pienses (que ya sabemos que no se te da bien), y dentro de 15 años serás rico. ¿Y qué te ha costado?, dos o tres libros, alguna descarga de un paper interesante y lo que pagas a Iberdrola por la luz  que consumas.
Si es que en serio, eres tonto.
En fin, tu sabrás…

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