Invitación a conocer Amazon Fullfilment en El Prat

Hace unos días, tuve el placer de que me inviten a conocer las impresionante instalaciones logísticas de Amazon en El Prat del Llobregat.

Esta visita la organizó ADL, la Asociación para el Desarrollo de la Logística, de la cuál soy socio a través de mi compañía Diobits de servicios de marketing digital y desarrollo.

Antes de iniciar el tour por las instalaciones, nos advirtieron de que estaba prohibido tomar fotografías o vídeos, por lo que la mayoría de las fotos las he tenido que obtener de internet.

Mis expectativas antes de entrar a recorrer el centro logístico ya eran altas de por sí. Hablamos de que quizás Amazon, junto con empresas como Alibaba y JD.com, son las tecnológicas más avanzadas en sistemas para la cadena de suministro.

Pero realmente ver aquello en funcionamiento, superó cualquiera de mis expectativas.

El Boom de la Logística que empuja el crecimiento de centros logísticos

La visita estaba destinada a personas directamente relacionadas con el sector de la logística, el cuál lleva años con un crecimiento espectacular en gran parte debido al crecimiento del ecommerce que ha multiplicado las necesidades de paquetería en el mundo.

Por tanto lo que fuimos a visitar es el centro logístico de Amazon en El Prat, el cuál en estos momentos resulta ser el más robotizado que tiene Amazon en España.

Hay otros centros logísticos también majestuosos en España y el resto de Europa, que incluso trabajan con paquetería de mayor tamaño, pero este de El Prat, destaca justamente por su alto grado de robotización.

La venta de centros logísticos

Antes de hablar de sus espectaculares prestaciones y dimensiones, como curiosidad, comentar que recientemente en septiembre se anunció que esta enorme nave industrial propiedad de Amazon fue vendida. La compra la realizó un fondo de inversión soberano del gobierno de Corea del Sur, junto a otros 2 centros logísticos que Amazon poseía en Londres y París.

Amazon compró estas instalaciones en 2015 por 30 Millones de euros, y la ha vendido por más de 150 Millones de euros. Aunque Amazon asegura que ha invertido en estas instalaciones varios cientos de millones.

Desde entonces Amazon se encuentra en estas instalaciones en régimen de alquiler, al menos con un compromiso de 15 años, lo que supondrá una rentabilidad a los inversores cercana al 4.5% anual.

Amazon ha asegurado que esta operación se trata de una transacción habitual que no afecta para nada a su operativa, ni a los empleos de los trabajadores actuales ni futuros.

No discuto que esta operación inmobiliaria no vaya a quitar puestos de trabajos, sería absurdo pensar eso. Es simplemente una operación financiera que afecta exclusivamente a los balances de la compañía, que por alguna razón, liquidan estos activos no corrientes.

Lo que no podría asegurar es si su tecnología robótica irá a más, eliminando ciertos puestos de trabajo en un futuro cercano.

Desde luego algunos puestos claramente hoy muy «manuales», serán reemplazados por nueva maquinaria robotizada, pero al igual que ha ocurrido en anteriores revoluciones industriales, es muy posible que nuevos puestos de trabajo se generen.

El trabajo de los «humanos» en Amazon Fullfilment de El Prat

Es curioso que nada más entrar a las instalaciones, encontramos en unas pequeñas parcelas, las oficinas de la empresa de seguridad con la que trabajan, y la oficina de la empresa de «trabajo temporal» (ETT) con la que tienen convenio.

No hace falta ser un genio para darse cuenta de que esto indica que la empresa tiene mucha rotación de personal, al menos en ciertos puestos de trabajo, los cuáles estarán más relacionados con las tareas repetitivas.

Imagen relacionada

Este tipo de rotación es normal en muchas industrias donde ciertos puestos de trabajo sufren de una excesiva cadena de tareas repetidas, como podría ser «apretar una tuerca» en una cadena de fabricación de vehículos.

Principalmente las personas ahora trabajan rellenando las estanterías móviles que portan los robots, y luego en la sección de embalaje previo al envío del paquete.

Algunas métricas de Amazon Fullfilment

Este centro logístico tiene algunos datos que quitan el hipo.

Hablamos de que tiene una superficie total equivalente a unos 30 campos de fútbol, sumando todas las plantas de las instalaciones. Es decir, unos 210.000 m2, entre su planta baja de paquetería y logística, y las otras 3 superiores que albergan los robots que desplazas y organizan los productos.

Si, es muy impresionante.

Aunque a mi personalmente lo que más me impresionó fueron las 3 plantas llenas de 6.000 robots «Pegasus Drives», que se mueven armoniosamente y sin fallo alguno, en más de 130.000 m2 repartidos en 3 plantas.

Maqueta de Robot Pegasus Drives

En la sala de «formación» a la que nos dirigieron a la entrada del tour, pudimos conocer de primera mano a uno de estos «robots» con forma de aspiradora rumba pero más grande, y con un peso de 135 Kg.

Siguiendo con los datos curiosos, a lo largo de toda la instalación nos encontramos con 23 Km de cintas transportadoras llenas de paquetes que viajan en unas cajas negras que denominan «totes».

Una locura de caos en continuo movimiento las 24hrs.

Funcionamiento de las 3 plantas de robots Drives

Los robots cargados con «Pods»

Las instalaciones del centro logístico de Amazon en El Prat, disponen de 3 plantas donde los más de 6.000 robots se mueven llenos de paquetes de un lado a otro, en un proceso super estudiado para que sea lo más óptimo posible.

Estos robots trabajan cargando con unas estanterías móviles llamadas «Pods», pudiendo alcanzar un peso de carga de 1.500Kg.

Estos robots se mueven libremente en un área que solo ciertos empleados pueden acceder, ya que es necesario disponer de un inhibidor que evite que los robots los atropellen.

Los empleados que cargan las estanterías de los robots

Los robots a día de hoy necesitan una ayuda humana.

En El Prat encontramos que miles de empleados se encargan, entre otras labores, de rellenar las estanterías (pods) que estos robots desplazan por todo el centro.

Los productos que van recibiendo los empleados en las cajas negras a través de las distintas cintas transportadoras, deben ir almacenándose en los huecos libres de los que disponga cada robot en sus «pods».

Los empleados tras depositar cada producto en el casillero que vean más adecuado, se lo informan al «sistema» mediante la lectura de un código QR.

Estos empleados que se encuentran fuera del área de movimiento de los robots, por temas de seguridad lógicamente.

Si el empleado no encuentra huecos libres en el robot que tiene delante, informa al sistema, y éste lo libera y le acerca el siguiente robot.

De esta forma todos los productos que van llegando al almacén logístico de Amazon, se van almacenando en estanterías móviles cargadas por robots.

Y aunque parezca absurdo y aleatorio, el sistema controla exáctamente la localización de cada producto en cada instante.

Lo que ocurre tras un pedido

Acabo de comentar a grandes rasgos el proceso que tienen los productos que llegan al centro logístico, hasta que son temporalmente almacenados en estanterías móviles.

¿Pero qué ocurre cuando alguien realiza un pedido?

Pick

Ahora entramos en el proceso contrario. Cientos de empleados se encuentran en otro lugar donde los robots van acudiendo para que los productos les sean retirados de sus huecos en las estanterías.

Los empleados según indicaciones del sistema, reciben órdenes concretas de qué producto retirar de cada robot, y en qué nueva caja negra depositarlo.

Este proceso comúnmente llamado «picking» en el argot del sector, finaliza cuando una determinada caja negra se llena como indica el sistema. Se tienen en cuenta factores como el tamaño de los productos de su interior, y se libera a otras cintas transportadoras que lo dirigen al embalaje.

Pack

Los empleados encargados de armar los paquetes correspondientes, reciben a través de las cajas negras transportadas por cintas, los productos adecuados para cada cliente.

Seguidamente el sistema les informa de qué formato de caja deben utilizar, les imprime las etiquetas correspondientes, e incluso la cantidad justa de cinta de embalar.

Tras este proceso, el paquete se mete en otras cintas transportadoras que realizan un escaneo final para ver que todo es correcto.

De camino al camión que realizará la recogida para su envío, si los escáneres encuentran algún error en el paquete, éste es retirado de la cinta para una inspección completa manual.

Si no hay ningún contratiempo, el paquete finaliza su camino en un embalaje grupal mayor (paletización), y se lleva a la puerta de envío correspondiente.

Es en este momento cuando el cliente recibe la notificación de «tu paquete ha sido enviado».

Conclusiones

Aunque he resumido mucho, e incluso omitido algunos procesos clave de la majestuosa gestión logística de Amazon, lo que queda claro es lo increíblemente bien gestionado que tienen todo.

Tras esto queda claro porqué son los reyes de la logística, pudiendo hacerte llegar un paquete en cuestión de horas a tu casa.

Sin duda ha valido mucho la pena conocer las entrañas de esta fantástica compañía, que ha marcado un antes y un después, en la historia del comercio en el mundo.