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Debt/Ebitda. Definición, interpretación del apalancamiento

Para completar en detalle el análisis del ratio Debt/Ebitda, seguiremos el siguiente guión:

  1. Qué es el ratio Debt to EBITDA
  2. Desmontando las bondades del Debt/Ebitda
  3. Qué utilidad tiene el ratio Debt/Ebitda en el ámbito práctico de la inversión.
  4. Backtesting del ratio Debt/Ebitda

 

Qué es el ratio Debt/Ebitda

El ratio Debt/Ebitda mide la capacidad que tiene la empresa de pagar su deuda. De otro modo, mide el tiempo en cantidad de años que necesita la empresa para pagar su deuda a base de EBITDA, es decir, sin tener en cuenta los interesas, impuestos, amortizaciones y depreciaciones.

Dicho lo anterior, un ratio Debt/Ebitda alto, puede interpretarse como que la capacidad de la empresa de hacer frente a la devolución de su deuda es reducida, lo que podría acabar derivando en un problema estructural de costes. Y eso es algo que ningún inversor querría para ninguna de las acciones que tuviera en una cartera de inversión.

Un ratio bajo de Debt/Ebitda, al contrario, nos diría que dicha empresa está saneada en el ámbito financiero, lo que indirectamente también nos provee de información útil acerca del tipo de gestores que están detrás de dicha empresa, que velan por el interés de tener bajo control el apalancamiento de la empresa.

Desmontando las bondades del Debt/Ebitda

Como hemos dicho, un Debt/Ebitda bajo es indicativo de que la empresa está saneada en términos de apalancamiento. Ahora bien, la medición que está utilizando este ratio está basada en el EBITDA, y como sabéis éste no es más que,

 

Entonces, si el EBITDA incluye Intereses e Impuestos, así como Amortizaciones y Depreciaciones, cabe pensar, y así lo hacen muchos analistas, que estas cuatro partidas son más manipulables con lo que pueden «maquillarse» los números de flujo de caja real disponible para pagar la deuda, usando el EBITDA.

 

Qué utilidad tiene el ratio Debt/Ebitda en el ámbito práctico de la inversión.

Bueno, el ratio de Deuda/Ebitda, en nuestra opinión es efectivamente manipulable, ahora bien, nos ofrece una visión aproximada a la realidad sobre la capacidad de pago de la deuda sin necesidad de ponerse a descifrar si los flujos de caja reales, son esos u otros. Es simplemente muy práctico, ya que la Deuda la podemos obtener fácilmente del balance de la empresa, y el EBITDA lo podemos calcular de la cuenta de pérdidas y ganancias.

Por otro lado, su utilidad la circunscribiríamos al uso más cuantitativo del análisis de empresas, y siempre en segundo plano. Quiero decir, si un inversor busca empresas de calidad infravaloradas, seguirá criterios de filtrado o factores cuantitativos específicos que le permitan descubrir empresas con esas características; y luego, del mismo modo, podría filtrar esa lista de empresas candidatas limpiándola de aquellas empresas que tengan un Debt/Ebitda alto. De este modo, conseguiría evitar ciertas trampas de valor que vienen provocadas por la incapacidad de llevar a cabo la marcha normal del negocio arrastrando una deuda que les resulta impagable o en su caso un lastre que incide directamente en la generación de beneficios de explotación.

 

Backtesting del ratio Debt/Ebitda

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El ratio Debt/Ebitda, por sí sólo, arroja una rentabilidad media anual del 16,9%. Es decir, en el supuesto de que usáramos este ratio como único factor de clasificación, ordenáramos el mercado de menor a mayor Debt/Ebitda y compráramos el TOP20 de la lista, equiponderando el porfolio y haciendo una ratación anual. La rentabilidad CAGR sería de un 16,9%.

 

De por sí, hay otros ratios que funcionan mejor de forma aislada de la Debt/Ebitda, ahora bien si combinamos otros factores de clasificación y añadimos la Deuda como factor adicional, éste suele mejorar y aportar rentabilidad extra a otros modelos cuantitativos más precisos. Consiguiendo que el modelo definitivo de estudio, sea mejor.

 

Por ejemplo, si nos basamos en modelos simples de gestión Value, como podría ser usar la fórmula mágica de Greenblatt (High ROIC & Low EV/EBIT), y usamos la Deuda/Ebitda como factor adicional, la rentabilidad total de modelo mejora en unos cuantos puntos a la fórmula mágica. Aunque lo mismo ocurre, generalmente, con otros modelos factoriales de gestión.

 

Fórmula Mágica

Rentabilidad Anual Media (CAGR): 23.98 %

Volatilidad: 34.23 %

Ratio Sharpe: 0.7

Valor inicial de la inversión: 100.000€

Valor final de la inversión:2.512.716,18 €

 

Fórmula Mágica + Debt/Ebitda

Rentabilidad Anual Media (CAGR): 25.4 %

Volatilidad: 40.07 %

Ratio Sharpe: 0.63

Valor inicial de la inversión: 100.000€

Valor final de la inversión:2.982.410,15 €

 

Como vemos la rentabilidad de Fórmula Mágica de Greenblatt descartando de la lista aquellas empresas con una Debt/Ebitda mayor de 2x.

 

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