Años de experiencia me han enseñado que para ser un inversor activo exitoso se requieren características muy específicas y que muchos inversores que intentan gestionar sus carteras de manera activa hoy en día carecen de los rasgos emocionales y de personalidad necesarios para el éxito.

Los inversores con carteras pasivas, suponiendo que estén suficientemente diversificadas y en forma amplia, se enfrentan a un solo punto real de fracaso: reaccionar emocionalmente ante una venta masiva del mercado y vender sus participaciones, a menudo en el peor momento.

 

Pero los inversores que usan estrategias activas se enfrentan dos puntos de fracaso:

 

  1. Reaccionar emocionalmente a una venta masiva del mercado y liquidar sus posiciones, generalmente en el peor momento; y

 

  1. La venta de una estrategia activa que va peor que su índice de referencia, a menudo en periodos de tan solo tres años.

 

El segundo punto de fracaso ocurre incluso si el inversor ha obtenido rendimientos positivos en la estrategia activa; digamos una ganancia del 10% anual en los últimos tres años en comparación con un rendimiento de referencia del 12%. Si bien todos los inversores enfrentan el mismo punto de fracaso al vender durante las caídas del mercado, solo los inversores activos enfrentan la segunda trampa. Además, las investigaciones han demostrado que los gestores que son despedidos debido a un desempeño inferior a tres años generalmente superan al gestor con el que el inversor los reemplaza.

Obviamente, este segundo punto de fracaso puede destruir los resultados a largo plazo, incluso si el mercado general ha tenido un buen desempeño. Lamentablemente, he visto este tipo de comportamiento a menudo, lo que me lleva a la conclusión de que para muchos inversores, la gestión activa nunca funcionará porque carecen de los rasgos emocionales necesarios para tener éxito.

 

“Having, and sticking to a true long term perspective is the closest you can come to possessing an investing super power.”

~ Tweet from Cliff Asness, Co-Founder AQR Capital Management

 

Muchos comportamientos que entorpecen la toma de buenas decisiones de inversión parecen estar codificados en nuestros genes. En el paper Why do Individuals Exhibit Investment Biases? (¿Por qué los individuos exhiben sesgos de inversión?), los investigadores Henrik Cronqvist y Stephan Siegel dicen:

 

“We find that a long list of investment biases—e.g., the reluctance to realize losses, performance chasing, and the home bias—are human, in the sense that we are born with them. Genetic factors explain up to 45% of these variation in those biases across individuals. We find no evidence that education is a significant moderator of genetic investment behavior.”

 

Lo que nos lleva a decir que Cliff podría tener razón pero la mayoría de la gente simplemente no está “programada” para el éxito en las finanzas activas. Sus sesgos cognitivos y errores de comportamiento, les harán fracasar.

 

“If you can’t describe what you are doing as a process, you don’t know what you’re doing.”

~W. Edwards Deming

 

En este punto, me surgen algunas ideas que vienen a colación con cómo resolver lo que es una cuadratura de círculo, pues está claro que no podemos cambiar nuestro código genético. Igual nos toca resolver semejante incertidumbre como lo hizo John Nash tras 30 años de padecer esquizofrenia: “Vivir con ella, y mantenerla al margen”*.

 

*A Beautiful Mind (book) is Sylvia Nasar’s award-winning biography about the mystery of the human mind, the triumph over incredible adversity, and the healing power of love.

At the age of thirty-one, John Nash, mathematical genius, suffered a devastating breakdown and was diagnosed with schizophrenia. Yet after decades of leading a ghost-like existence, he was to re-emerge to win a Nobel Prize and world acclaim. A Beautiful Mind has inspired the Oscar-winning film directed by Ron Howard and featuring Russell Crowe in the lead role of John Nash.

 

La gran mayoría de los inversores toman decisiones de inversión basadas en el desempeño pasado de un gestor o estrategia de inversión. Tanto es así que la CNMV obliga a que los gestores de fondos incluyan la divulgación de que “el rendimiento pasado no es indicativo de resultados futuros”. Sin embargo, pese a omnipresente, es rutinariamente ignorado por los gestores, sus clientes e inversores particulares. De acuerdo con la naturaleza humana, no podemos evitar dejarnos llevar por un desempeño reciente excelente o pésimo. “¿Cuál es su track record?” Es probablemente la pregunta más frecuente de los inversores cuando consideran un fondo o una estrategia de inversión. Y, como se mencionó anteriormente, la gran mayoría de los inversores están más preocupados por cómo lo hizo una inversión en el último período de uno o tres años y no en cuál fue el proceso que se siguió para tomar dichas decisiones de inversión.

 

Sin embargo, los inversores exitosos van más allá y preguntan “¿cuál es su proceso para tomar decisiones de inversión?”. Los resultados son importantes, pero es mucho más importante estudiar y comprender el proceso subyacente que llevó al resultado, ya sea bueno o malo. Si solo se enfoca en los resultados, no tiene idea si el proceso que lo generó es superior o inferior. Esto lleva a la búsqueda de rendimiento y confiar demasiado en los resultados recientes para que tenga algún uso práctico. De hecho, el desempeño a corto plazo puede ser positivamente engañoso.

 

Mirar,

Considerar una estrategia sencilla basada en comprar las acciones con más alta relación NACAVPS/P, es decir aquellas empresas que cotizan por debajo de su precio de liquidación. Parece que a bote pronto tendría sentido. Estaríamos comprando las empresas más baratas del universo de acciones según explicó el gran Benjamin Graham. Es lo que se conoce como la estrategia Net Net de Graham.

Pero como somos españoles, y nos ha convencido el libro de Graham, lo aplicamos en España, tras ver además que los 4 años precedentes se ha comportado estupendamente bien:

 

Columna 1: fechas

Columna 2: estrategia Net Net de Graham

Columna 3: Eurostoxx50                                                   

Año 1

32,75% 9,45%

Año 2

20,02% 5,49%
Año 3 25,33%

20,50%

Año 4 23,30%

14,31%

CAGR 25,26%

12,30%

Una rentabilidad del 25,26% anual medio, podría convencer a cualquier, y más si lo comparamos con el Eurostoxx50, que en ese mismo período obtuvo una rentabilidad media anual del 12,30%.

 

Sin embargo, esos años corresponden a los años que van del 2003 al 2006 incluídos. Cualquier persona que hubiera usado esta estrategia en España, durante 15 años empezando en el 2003, habría obtenido una rentabilidad media anual del 4,59% (CAGR) con una volatilidad altísima (22,78%), sólo para ganar una rentabilidad de 0,12 euros por cada euro de riesgo asumido (Sortino Ratio)*.

 

*Fuente: zonavalue.com | Herramienta de backtesting.

 

Dicho esto, la mayoría de inversores basarán sus decisiones en el pasado reciente, el comportamiento de la estrategia y no prestarán atención alguna al proceso. Un grave error.

La estrategia Net Net tiene sentido, pero no en España con un número de ocurrencias tan bajo, y en un período donde dado el cambio y evolución del mercado ha quedado obsoleta (digamos que se ha convertido en muy restrictiva) y no explica ya desde hace mucho tiempo rentabilidad cíclica alguna. Sin embargo, ya sea por esas cifras tan atractivas, como por las de cualquier otra estrategia o track record, el inversor particular o cliente tomará sus decisiones de inversión basadas en tan pobre argumento.

 

Takeaways

 

Se recomienda a los inversores que consideren el rendimiento a corto plazo como un indicador sin valor de lo que sucederá a largo plazo. De hecho, el desempeño a corto plazo puede estar entre los más engañosos para los inversores y debe descontarse en gran medida. El mercado de valores combina suerte y habilidad, con la suerte más pronunciada en períodos de tiempo cortos y la habilidad destaca en períodos de tiempo prolongados.

 

Los inversores deben tomar decisiones utilizando el rendimiento de largo plazo que exhibe una estrategia; en otras palabras, deben concentrarse en lo que es probable en lugar de lo que es posible.

Si organizas tu vida en torno a cosas que posiblemente te podrían suceder, probablemente nunca abandonarías tu casa y, cuando lo hicieras, solo sería para comprar un boleto de lotería. Considera, en un viaje al supermercado, es muy probable que llegues allí, compres tus alimentos y regreses a casa sin incidentes. Pero ¿qué es posible?. Casi cualquier cosa, es posible que un avión que vuele por encima de tu cabeza pueda perder el motor y caer directamente sobre tu coche y matarte instantáneamente. Es posible que otro coche se salte el semáforo y te mate en el impacto. Es posible que seas secuestrado y tu agresor te mate en el proceso. ¿Lo entiendes?, cualquier cosa es posible pero altamente improbable.

Es solo cuando piensas en términos de probabilidad que entras en tu coche y te vas a comprar, sin embargo, pocos inversores lo hacen así al tomar decisiones de inversión. Nuestros cerebros crean narraciones de causa y efecto después de que algo ha ocurrido que parece tener sentido, por improbable que sea el evento. Se testigo de cualquier persona que invirtió en las acciones con las mayores ganancias en ventas después de una gran subida a corto plazo…

 

En el mercado de valores, las tendencias a corto plazo son en su mayoría aleatorias y están fuertemente influenciadas por la suerte. Para tener éxito, debes ignorarlos e invertir en estrategias que tengan la mayor probabilidad (tasa base) de éxito en el futuro.

 

En periodos cortos de tiempo, una buena estrategia de inversión puede llevar a malos resultados, al igual que una mala estrategia de inversión puede llevar a buenos resultados. Haz tu tarea; entiende cómo funciona una estrategia durante largos períodos de tiempo y pégate a ella. Si puedes hacer esto, estarás por delante de la gran mayoría de los inversores.

 

Puesta en práctica

1) Estudia,

Necesitarás una herramienta de backtest:

“Un modelo de inversión no debe evaluarse basándose en la razonabilidad de sus suposiciones o la sofisticación de su análisis. Debe evaluarse en función de la utilidad de sus predicciones. El Backtesting es un proceso de evaluación del riesgo de un modelo de inversión cuando se aplica a una cartera en particular a lo largo del tiempo”.

Value at Risk, by Glyn A. Holton

Te recomiendo el uso de la de zonavalue.com

 

2) Lee,

Tienes redes sociales de investigación donde se publican continuamente trabajos de investigación sobre finanzas.

Te recomiendo SSRN.COM

 

3) Descarta,

El  conocimiento adquirido te permitirá evaluar diferentes modelos de inversión, y podrás confiar en la bondad y sentido de su proceso de selección. Es importantísimo para poder tener convicción en la compra que haces o estrategia que sigues.

El riesgo debe medirse en base a métodos confiables. Usa Sortino Ratio, Monte Carlo, Value at Risk o lo que sea que comprendas y puedas considerar para su aplicación. Descarta los cantos de sirena que tus propias estudios te “venden”. Evita curve-fitting.

 

4) Aplica,

Usa screeners para filtrar acciones que cumplan con criterios basados en procesos de selección con sentido, previamente estudiados y testados en largos períodos de tiempo. Identifica esas acciones y entonces, dependiendo de tu sesgo de inversión, invierte o bien sistemáticamente en ellas (quant investor); o bien, con sesgo de business owner.

Te recomiendo también para ello, zonavalue.com

 

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Fuentes:

http://jimoshaughnessy.tumblr.com/post/158366040139/successful-active-stock-investing-is-hard-here

http://jimoshaughnessy.tumblr.com/post/137235375474/short-term-luck-versus-long-term-skill

Zonavalue.com, Kau Markets EAF

El éxito de la inversión activa y la suerte de corto plazo

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