Introducción

El coste de oportunidad se refiere a lo que tiene que renunciar para comprar lo que desea en términos de otros bienes o servicios. Cuando los economistas usan la palabra «coste», generalmente nos referimos al coste de oportunidad.

La palabra «coste» se usa comúnmente en el habla diaria o en las noticias. Por ejemplo, «coste» puede referirse a muchas formas posibles de evaluar los costes de comprar algo o usar un servicio.

En ocasiones, en términos económicos, también nos referimos como “coste de oportunidad” de un recurso al valor del siguiente uso alternativo de mayor valor de ese recurso. Si, por ejemplo, pasas tiempo y dinero yendo al cine, no puedes pasar ese tiempo en casa leyendo un libro, y no puedes gastar el dinero en otra cosa. Si su próxima mejor alternativa para ver la película es leer el libro, entonces el costo de oportunidad de ver la película es el dinero gastado más el placer que renuncia al no leer el libro.

Cómo aprovechar al máximo la vida: el concepto de costo de oportunidad, por Russ Roberts.

Para aprovechar al máximo la vida, para pensar como un economista, debes saber lo que estás renunciando a cambio de obtener algo más.

A veces las personas están muy contentas aferrándose a la ingenua opinión de que algo es gratis. Nos gusta la idea de una ganga. No queremos escuchar sobre los costes ocultos o que no obvios. Pensando en las oportunidades pasadas, las elecciones que no tomamos, pueden llevar al arrepentimiento. Elegir una universidad significa que no puedes ir a otra. 

Casarse con una persona significa no casarse con otra persona.

Dwight Lee apunta también una referencia sobre este concepto digna de tener en cuenta.

La economía ha sido llamada la triste ciencia porque estudia el más fundamental de todos los problemas, la escasez. Debido a la escasez, todos enfrentamos la triste realidad de que hay límites para lo que podemos hacer. No importa cuán productivos nos volvamos, nunca podremos lograr y disfrutar tanto como nos gustaría. Lo único que podemos hacer sin límite es desear más. Debido a la escasez, cada vez que hacemos una cosa necesariamente tenemos que renunciar a hacer algo más deseable. Entonces, hay un coste de oportunidad para todo lo que hacemos, y ese coste se expresa en términos de la alternativa más valiosa que se sacrifica.

Como sabéis mi expertise es el del campo de la inversión y este también nos encontramos con ejemplos donde el coste de oportunidad es el protagonista.

Supongamos que contamos con dos alternativas de inversión que nos generan una rentabilidad del 10% la opción a) y del 12% la opción b).

  1. rentabilidad del 10%
  2. rentabilidad del 12%

Inversión inicial = 100.000 euros

Si por los motivos que sea elegimos la opción a) entonces estaríamos asumiendo un coste de oportunidad equivalente al desembolso invertido en la opción a) + la diferencia de rentabilidad entre la opción a) y b) es decir un 2% adicional.

Coste de oportunidad = coste de la opción elegida (a) + lo que dejamos de ganar por no invertir en la opción b)

Es decir el coste de oportunidad de invertir en la opción a) es el desembolso realizado en esa inversión + lo que dejamos de ganar por no invertir en la mejor alternativa.

Coste de oportunidad = 100.000 + 12.000 = 112.000 euros
Inversión inicial = 100.000 euros
Resultado de la inversión a) = 110.000
Resultado total = 110.000 – 112.000 = -2.000 euros

Si elegimos la opción equivocada, siempre perdemos dinero en términos económicos por no asignar eficientemente los recursos; aunque en apariencia la opción a) elegida nos da rentabilidad (10.000 euros) pero en realidad al elegir la opción a) he dejado de disponer de los 100.000 iniciales que tenía y no he obtenido la rentabilidad que me daba la mejor alternativa b).

El concepto de coste de oportunidad fue acuñado por primera vez por Friedrich von Wieser,

Uno de los economistas más destacados de su tiempo y fundador, junto con  con Carl Menger y Eugen von Böhm-Bawerk de la llamada “Escuela Austriaca de Economía“.