Las mejores películas y series sobre inversión: El lobo de Wall Street.

El lobo de Wall Street – Película.

El lobo de Wall Street portada.
El lobo de Wall Street portada.

La película “El lobo de Wall Street” dirigida por Martin Scorsese y protagonizada por Leonardo Dicaprio interpretando a Jordan Belfort, devolvió a la fama a este neoyorkino nacido en el Bronx en 1962 en el seno de una familia judía. 

Hijo de contables, se graduó en biología por la American University. En un principio nada hacía prever las derivas posteriores de su vida.

Así, pronto se dedicó a otros menesteres, y en 1990 fundó con Danny Porush (que en la película interpreta magistralmente Jonah Hill),  la firma de corretaje Stratton Oakmont, que básicamente se dedicó a estafar a sus inversores.

Llegó a emplear a más de 1.000 corredores de bolsa. Jordan Belfort fue, al fin y al cabo, un gran comercial, con mucha capacidad de influir en los demás, que nunca debería haberse metido en las finanzas.

El lobo de Wall Street fotograma
El lobo de Wall Street fotograma

Las charlas que daba a sus empleados eran eléctricas, y con la codicia por bandera, los hipnotizaba, dejando de lado cualquier escrúpulo ético que pudiera estropear una buena venta.

Sinopsis

Di Caprio interpreta al protagonista,  Jordan Belfort, y Jonah Hill a su socio en Stratton Oakmont, Kenny Greene. 

El lobo de Wall Street fotograma
El lobo de Wall Street fotograma

El film, como la vida misma de Jordan Belfort es delirante, obsceno (prostitución, drogas, corrupción, pocos escrúpulos financieros y comerciales)… y corre el riesgo de mitificar a un personaje que, al fin y al cabo, se enriqueció vendiendo acciones de dudosa calidad a pequeños inversores incautos y, probablemente, sin los suficientes conocimientos financieros. 

Motivos para verla

Aparte de ser una genialidad de obra, tanto en los recursos visuales como interpretativos, la plícula nos puede aportar un conocimiento financiero de interés si queremos indagar mas en estos asuntos.

La empresa operaba “over-the-counter” (OTC), es decir, que las acciones se negociaban directamente entre dos partes (la empresa y el incauto cliente, en este caso). Este tipo de negociación OTC se realiza fuera del ámbito de los mercados organizados.

No sorprende a nadie que  Stratton Oakmont no implementara ningún mecanismo de control sobre los precios de los productos financieros ni sus posiciones, ni siquiera monitorizara sus actividades de trading. La empresa participó en esquemas de manipulación pump and pump, un tipo de fraude con acciones de microcapitalización (microcap stocks), que consiste en hinchar el valor de una acción de muy baja capitalización mediante grandilocuentes y engañosas declaraciones, a fin de vender a un precio bastante más alto unas acciones que se habían comprado baratas.

Este tipo de acciones que son objeto de manipulación pump and pump, en argot financiero suelen recibir el apelativo de “chop stocks“.*

Después, cuando sus brokers ya habían colocado las acciones a sus víctimas, su valor eventualmente se hundían. En resumidas cuentas, se trata de una burda treta que funcionó durante un tiempo, más que de una estrategia fraudulenta  ingeniosamente urdida.

Fotograma película.
Fotograma película.

Finalmente, ante la presión del FBI, Jordan Belfort colaboró con las autoridades y fue encarcelado en una prisión federal con una condena menor de 22 meses. Fue condenado también a restituir 110,4 millones de dólares a los clientes que había estafado.

En 2013 varios fiscales lo denunciaron por haber devuelto poco más de $24.000, a pesar de haber ganado más de 1.700.000 dólares con la publicación de sus libros y sus conferencias.

 
 

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