Qué debes tener en cuenta para elegir un fondo de inversión

15/06/2020Daniel Pérez , ETF , Fondos , fondos de inversión , Inversión , invertir en bolsa

Esta es una de las primeras preguntas que se hacen los inversores a la hora de invertir en fondos de inversión. Hay tantísimas alternativas que es necesario comprender las diferentes formas de filtrar el universo disponible para encontrar los productos que mejor se adapten a nuestras necesidades. A lo largo del siguiente artículo comentaré los que, a mi juicio, son los factores principales que debe revisar un inversor para elegir un fondo de inversión.

Qué necesidades tenemos como inversores

Lo primero es conocernos a nosotros mismos. No podemos seleccionar un fondo o construir una cartera sin tener claro nuestro perfil. Para ello debemos reflexionar sobre el nivel de riesgo asumible, plazo de la inversión, capacidad de aportar o no a la cartera, activos con los que estamos más cómodos, mercados o sectores en los que queremos invertir, estilos de inversión a los que vemos más sentido, experiencia como inversor… Y otras muchas preguntas que nos ayudarán a saber qué le pedimos a nuestra cartera.

Muchos inversores están constantemente cambiando de fondos según se mueve el mercado y pasan del amor al odio con los productos de su cartera. Esto se debe a que no existe una alineación entre la filosofía de inversión del fondo y las necesidades del inversor. Esta alineación es clave para el rendimiento a largo plazo y el primer paso para elegir un buen fondo de inversión es conocernos a nosotros mismos.

Una vez sabemos esto tendremos claro qué tipo de fondo buscamos.

Qué tipo de fondo analizamos

En el universo de los fondos de inversión existen tantas estrategias y tipos de fondos como puedas imaginar. Cada tipo de fondo requiere mirar diferentes métricas y factores para decidir si es bueno. No es lo mismo analizar un producto defensivo, uno de renta variable agresiva o un mixto flexible. Son mundos totalmente diferentes. Cuando comencemos a mirar un fondo debemos tener claro qué le pedimos para hacer un análisis lógico y no rechazarlo por algo que no puede dar.

Por ejemplo, es muy habitual que los inversores renieguen de los fondos Mixtos Defensivos tras años alcistas al quedase por detrás de otros fondos con más riesgo. Que suceda esto no es «culpa de», es «fruto de» su enfoque defensivo permanente. En cambio, que este producto lo hiciera peor en un mercado bajista sí podría ser motivo para descartarlo como inversión al no cumplir su objetivo.

Lo mismo pasa con los mercados en los que invierte. Actualmente existe una gran crítica a los fondos Europeos (especialmente a de enfoque Value) por tener peores rendimientos que otros mercados, como USA o el estilo Growth. Estos fondos no tienen la culpa de que su universo de inversión tenga mal comportamiento y el inversor debe separar lo que hace un mercado con el rendimiento de un gestor vs sus referencias. Son dos debates diferentes.

Dos informes de fondos de inversión

A la hora de analizar un fondo de inversión es fundamental entender qué tipo de fondo es, cómo invierte y dónde invierte para no caer en críticas (o elogios) falaces fruto de comparativas erróneas. A mi juicio este es uno de los mayores errores de los inversores.

Análisis cualitativo del fondo de inversión

Esto es el corazón del fondo y donde más tiempo debemos invertir. En este aportado debemos entender, por ejemplo:

  • ¿Cuál es la filosofía de inversión del fondo?
  • ¿Quién es el equipo gestor y su experiencia?
  • ¿Qué proceso de análisis siguen?
  • ¿Proceso de inversión, desinversión y rotación de la cartera?
  • ¿Qué sesgos tiene el equipo en su proceso?
  • ¿En qué se diferencian de su mercado?
  • ¿Qué factores son el motor de su rendimiento?

Con estas y muchas otras preguntas debemos llegar a conocer qué aporta el fondo y qué lo diferencia del mercado y otros fondos comparables.

Puede parecer sorprendente pero pongo la mano en el fuego por que el 90% de los inversores no tiene ni la menor idea de cómo invierte su fondo. Ni idea. Saben que se mueve en X mercado y sus rendimientos a 3 – 5 años, con ello ya determinan si es un buen fondo de inversión. Los más aventajados saben si es Value o Growth, pero nada más.

El inversor promedio está absorbido por la falacia del gráfico de Morningstar. Si el rendimiento en los últimos años es «bonito», el fondo es bueno. Ahí se acaba el proceso de análisis para la mayoría, y esto es totalmente erróneo.

Ordenador con gráficos numéricos

Si fuera tan sencillo como eso todos los inversores obtendrían rendimientos superiores a la media simplemente ordenando los fondos por su rentabilidad a 3, 5 o 10 años e invirtiendo en ellos. La vida real es muy diferente.

Es el análisis cualitativo el que nos indica la calidad en el proceso de gestión y que determinará el rendimiento futuro del fondo de inversión. Consumir todo el material disponible del gestor y su equipos es fundamental. Leer las cartas trimestrales, informes, ponencias en eventos, vídeos de presentación, tesis de inversión, todo.

Además este proceso tiene un beneficio doble ya que nos ayuda a comprender si su filosofía y proceso está alineado con nuestras necesidades, lo que ayuda mucho de cara a construir la cartera y aguantar los momentos difíciles del mercado.

Ratios básicos de los fondos de inversión

Este es otro apartado relevante pero a mi juicio sobre dimensionado por muchos inversores. He visto a inversores construir cartera solo mirando el Ratio de Sharpe o Alfa de sus fondos, y esto tampoco funciona. Los ratios son consecuencia del proceso de análisis, y no al revés.

Dicho esto, los ratios nos pueden dar información valiosa para entender mejor los fondos y validar si lo que la filosofía del fondo promete se ha correspondido con la realidad. No quiero extenderme con el proceso de cálculo ni entrando en ratios complejos. El motivo es que en la práctica los inversores solo miran los ratios disponibles en Morningstar y con entender el concepto es más que suficiente. Intentaré explicar el concepto sin entrar en tecnicismos:

Estos son los que se encuentran en Morningstar:

Volatilidad

Es la dispersión del rendimiento. A mayor volatilidad mayor será el rango en el que se moverá, y por tanto el riesgo. No es lo mismo un fondo que su variación diaria oscile entre el -0.20% y +0.20% que varíe entre -2% y +2%.

En la práctica no me gusta ya que al inversor le cuesta mucho asociar el dato de la volatilidad con una pérdida probable. Por eso me gusta mucho más la máxima caída del fondo. Una volatilidad del 12 no te dice nada, pero saber que tu fondo llegó a caer un -53% una vez abre los ojos a muchos.

Ratio de Sharpe

Nos indica la relación rentabilidad – riesgo del fondo. A mayor Sharpe, más rentabilidad es capaz de generar por cada unidad de volatilidad que genera.

Este ratio es de los más usados para valorar fondos y decidir entre diferentes alternativas. Ojo, siempre y cuando se comparen cosas parecidas.

Calculadora junto a un informe con cálculos

Beta

Mide comportamiento del fondo respecto al mercado. Una beta de 1,20 significa que si el mercado sube o baja un 10%, el fondo lo amplificará en un 20%, subiendo un 12% o bajando un 12%.

Mi experiencia me dice que en la práctica es irrelevante para la mayoría de inversores.

Alfa de Jensen

Mide la capacidad de rendimiento sobre el índice de referencia que es capaz de generar el fondo, ajustado por la beta. Si es positivo significa que el fondo ha creado valor en dicho periodo. Siguiendo con el ejemplo anterior, si el fondo hubiera generado un 14% de rendimiento hubiera tenido Alfa positivo, siendo esta el exceso entre 12% (rendimiento esperado por la beta del fondo) y el obtenido finalmente de 14%.

Hay muchos otros de interés pero son difíciles de encontrar para los inversores. Personalmente me gustan el Tracking Error y Active Share (críticos en mi forma de analizar), Ratio de Información, Máximo Drawdown, correlación con otros activos, cantidad de años – meses en negativo o beta en caídas y subidas.

Otro de los motivos por los que pienso que los inversores no deben obsesionarse con los ratios es que son dinámicos, no estáticos. Esto significa que hoy un fondo puede tener unos ratios preciosos y ser horribles en un año si el rendimiento del fondo no acompaña. Siempre te dice lo que ha pasado recientemente y tienen escaso valor predictivo por si mismos, de ahí que tengan utilidad relativa.

Costes y mínimos de entrada

Los costes de los fondos son importantes debemos tener clara la estructura que sigue el fondo. No es lo mismo un fondo que únicamente cobre una comisión fija que una mixta de fija y comisión por éxito. A largo plazo las comisiones elevadas pesan y en igualdad de condiciones hay que priorizar las alternativas más económicas y aprovechar la posibilidad de recuperar parte de las comisiones.

Además de las comisiones de gestión y éxito podemos revisar el dato de «Gastos Corrientes» o «TER» que indican los suministradores de datos. Estos engloban otros gastos «menores» de los fondos y nos pueden dar un dato más realista.

Por otro lado los mínimos de entrada de cada fondo pueden suponer mucha frustración para los inversores de capitales más humildes. Lo normal es que los fondos de inversión tengan mínimos de 200 € o 1000 €, pero los hay con mínimos de 2500 €, 5000 € o más. Esto deja fuera de juego a muchos inversores sobre todo porque al diversificar en varios fondos (entre 5 – 10 es lo habitual) necesitaremos varias veces dicho mínimo.

Esto también es relevante de cara a las aportaciones periódicas. Si ya es un esfuerzo para muchos inversores acceder a clases con dichos mínimos, no hablemos de hacer aportaciones mensuales de miles de euros. El tema del mínimo de entrada y sucesivas puede ser bastante relevante a la hora de construir una cartera que sea invertible en la realidad.

Este apartado se ve afectado por las diferentes clases que existen en los fondos de inversión que veremos en el siguiente punto.

Clases de fondos de inversión

Monedas colocadas en torre en orden ascendente

Otro asunto menor pero relevante a la hora de elegir un fondo de inversión son las clases de los fondos. Un fondo de inversión puede ser invertible con diferentes variantes que se especifican en las letras finales del nombre del fondo. Las más comunes son:

Clases de acumulación o reparto

Los fondos pueden acumular los beneficios para así beneficiarse el efecto del interés compuesto o repartirlos periódicamente como si se tratara del dividendo de una acción. Se suelen identificar como «Acc» en acumulación o «Dis» en reparto o distribución.

Clases con divisa cubierta, sin cubrir o en otra divisa

Los fondos pueden tener activos en diferentes divisas y por ello es importante decidir si queremos asumir o no dicho riesgo. Por ello los fondos suelen tener clases con riesgo divisa abierto o cubiertos. Estos últimos se indentifican por tener la palabra «Hedged» o «H» en el nombre. Detalle importante, que un fondo tenga el valor liquidativo en Euros no tiene nada que ver con que la clase tenga cobertura de divisa. También es posible acceder a fondos en otras divisas, como Libras, yenes, etc.

Clases con diferentes mínimos de entrada

Dependiendo del capital accedes a unas clases u otras con diferentes comisiones. Una clase con un mínimo de entrada de 1.000 € tendrá comisiones superiores a una de 1.000.000 €. Es importante buscar la clase más barata dentro de nuestro capital.

Encaje en nuestra cartera

Ejecutivo sujetando un maletín

Una cosa es la selección de fondos y otra la composición de la cartera. Los fondos no son cromos que se coleccionan y en los que invertimos sin pensar más allá de su calidad individual. Deben tener un sentido y encaje entre ellos para así componer una cartera.

A la hora de valorar un fondo tenemos que analizarlo por sí mismo y después determinar si tiene encaje con el resto de productos que tenemos. Es frecuente ver carteras que tienen 4 o 5 fondos que hacen exactamente lo mismo y esto da una falsa sensación de diversificación muy peligrosa.

Por ello debemos prestar atención a la estructura de la cartera, que es el gran olvidado por el inversor. En este punto es importante hacer un XRAY para así conocer sus métricas y poder tomar decisiones sobre qué sobra y qué necesitamos.

Conclusiones

Hay muchos factores a tener en cuenta a la hora de invertir en fondos. Elegir un fondo de inversión requiere dedicarle tiempo y no es tan fácil como mirar los más rentables en los últimos años y suscribirlos.

Dedica tiempo a conocer tus necesidades, crea una cartera base y luego busca a los mejores gestores del mundo. Entiende qué hacen, su filosofía y si estás cómodo invirtiendo tu dinero a largo plazo con ese enfoque.



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