¿Qué son las clases en los fondos de inversión?

20/07/2020Daniel Pérez , definiciones , Fondos , fondos de inversión , Inversión

¿Qué son las clases en los fondos de inversión?

Una de las primeras dudas que surge a los inversores cuando se acercan al universo de los fondos de inversión son las diferentes clases que existen de un mismo fondo de inversión. A lo largo de este post explicaré qué son las clases, qué tipos existen y cómo identificarlas para así encontrar la que mejor se ajuste a nuestras necesidades y no comprar una por error.

Tres montones de monedas de dos euros y 10 céntimos y un billete de 50 euros doblado

¿Qué es una clase de un fondo de inversión?

Un fondo de inversión es un vehículo con una vocación inversora definida pero sus partícipes pueden encontrarse en situaciones diferentes lo que lleva a que estos productos tengan tipos de clases para responder a diferentes necesidades. 

Estas clases siguen la misma filosofía de inversión, siendo igual la cartera, pero presentando diferencias en su estructura y tipología para adaptarse a diferentes inversores. 

El ejemplo más evidente y que sirve para explicarlo es la moneda en la está denominado un fondo. Un fondo de inversión puede tener inversores de todo el mundo por lo que algunos preferirán tener el producto denominado en dólares, mientras que otros lo querrán en sus diferentes monedas locales, como podrían ser euros, libras, yenes… etc. En este caso el fondo podría tener una clase específica para cada moneda. 

Esto es algo que se puede acumular con el resto de clases que veremos en el post, lo que puede llevar a que un fondo tenga decenas de clases diferentes al combinarse diferentes tipos.

¿Qué tipos de clases existen y cómo identificarlas?

Antes de nada decir que, por desgracia, no existe una nomenclatura fija para las clases lo que dificulta la búsqueda, si bien es cierto que hay diferentes patrones que se suelen repetir. 

La forma más rápida de identificarlas es mediante el nombre. Los fondos suelen tener una serie de letras al acabar el nombre que sirven para identificar las diferentes clases. Antes de comentar cada una de ellas en profundidad vamos a ver las diferentes clases que existen y su identificador más común:

  • Acumulación de beneficios “Acc” o de reparto periódico de los mismos “Dis” o “Inc”
  • Según el mínimo de entrada y comisiones. Esta es la menos estandarizada. “A”, “B”, “E” suelen ser las que tienen mínimos más bajos, mientras que las “I” o “Z” tienen mínimos más elevados y estar reservadas a inversores institucionales
  • En función de la divisa en la que está el valor liquidativo. Suele poner “EUR”, “USD”, ”GBP”, etc.
  • Riesgo divisa cubierto “H” o “Hedged” mientras que cuando no está cubierta no pone nada. 

Además recordad que cada clase tiene un ISIN diferente. El ISIN es como el DNI de la clase y nos servirá para no equivocarnos y suscribir la clase específica que queremos, algo que pasa con relativa frecuencia.

A continuación explicaré los detalles de cada clase y diferentes puntos clave, como varios mitos y errores generalizados entre los inversores. 

Clases de acumulación o distribución

Uno de las principales distinciones son las clases de Acumulación o Distribución.

La clase de Acumulación es la más común y suele ser el tipo de fondo estándar. Estas clases acumulan el beneficio que va generando el fondo. Esto hace que el patrimonio invertido en el fondo se beneficie del efecto del interés compuesto. 

En cambio, existe otra opción que es la clase de Distribución o Reparto de beneficios. Estas clases le reparten a los inversores de forma periódica. Viene a ser como un dividendo pagado por el fondo. Existen diferentes posibilidades y es importante verificar las características de nuestro fondo ya que puede variar la periodicidad del pago, la cantidad, etc. 

Fajo de billetes.

Decir que cualquier fondo puede tener una clase que sea de este tipo y no es necesario buscar fondos específicos con vocación de generación de rentas o con corte defensivo.

Es algo a tener en cuenta ya que muchos inversores preguntan por fondos o productos que repartan rentas periódicas y no saben que algunos fondos de su cartera tienen clases de distribución que cumplirían sus necesidades.

Clases con diferentes mínimos de entrada y comisiones

Como en muchos sectores, a más compras menos pagas. En los fondos existen diferentes clases que cobran estructuras de comisiones diferentes. Esto significa que en algunos fondos encontramos clases en las que a más dinero invertimos menos porcentaje de comisión pagamos en términos porcentuales.

Por tanto, dependiendo del capital accedes a unas clases u otras con diferentes comisiones. Una clase con un mínimo de entrada de 1.000 € tendrá comisiones superiores a una de 50.000 € o de 1.000.000 €. 

No existe un patrón claro para identificar qué clases tienen mínimos de entrada más asequibles que otras. Normalmente las clases “A”, “B”, “C”, etc, suelen tener los mínimos más bajos mientras que las clases “I” o “Z” suelen ser las reservadas para patrimonios más altos o inversores institucionales. Aquí cada gestora de fondos sigue un orden o letra para definir sus clases así que es necesario entrar a las especificaciones de cada una para saber qué clase es la que entra en nuestra inversión.

Un detalle reseñable es la clase “E”, que normalmente es la más cara y muchas veces los inversores pueden acceder a clases más baratas con el mismo patrimonio de inversión. 

Siempre es recomendable buscar un poco por si fuera posible entrar en alguna clase con menos comisiones si tenemos un patrimonio elevado.

Clase en función de la divisa en la que está denominado

Los inversores suelen querer los fondos denominado en su propia moneda lo que lleva a que existan muchas clases diferentes en este tipo.

Billetes amontonados.

En los fondos internacionales es muy frecuente que existan diversas clases en cada divisa para satisfacer a los inversores de cada región.  

Un detalle muy importante es que si un fondo está denominado en tu divisa NO significa que no estés soportando el riesgo divisa. Este es uno de los errores y mitos más extendido entre los inversores. Piensan que si el valor liquidativo está en Euros significa que no están soportando este riesgo y es algo que no es necesariamente cierto, y que la mayoría de las veces es un error.

Una de las razones por las que se lanzan estas clases es que algunos comercializadores y bancos cobran por hacerte el cambio de divisa, por lo que es preferible que el fondo te de la divisa cambiada en vez de tener que hacer el cambio en tu entidad. Esto hace que te ahorres algunas comisiones por el camino, por lo que suele ser preferible recibir el valor liquidativo en tu moneda.

Si queremos eliminar el riesgo divisa debemos invertir en clases con divisa cubierta. 

Clases con divisa cubierta

Los fondos pueden tener activos en diferentes divisas (sobre todo los fondos Globales) y por ello es importante decidir si queremos asumir o no el riesgo divisa. Es algo realmente relevante dado que puedes hacer una inversión en renta variable, renta fija, etc, y que sea una inversión rentable pero que el efecto del cambio de divisa se coma (o amplifique) ese rendimiento.

Por ello los fondos suelen tener clases con riesgo divisa abierto o cubierto, a elección del inversor. Estos últimos se identifican por tener la palabra «Hedged» o «H» en el nombre. Si un fondo tiene divisa cubierta no tendrás que soportar la pérdida o beneficio asociado de la fluctuación entre la divisa que tengas y en la que estén denominadas las inversiones. Aquí un ejemplo del impacto de la divisa:

Gráfico de la gestora Morgan Stanley

Como detalle recalcar que existen diferentes tipos de cobertura de divisa. Los hay que únicamente cubren el riesgo con la divisa principal (por ejemplo, dólar – euro) pero dejan abierto el riesgo con divisas secundarias. Por ejemplo, un fondo global que tuviera el riesgo EUR-USD cubierto podría no tener cubierto el riesgo divisa con alguna moneda asiática al ser una posición residual. En cambio, los hay que cubren todos los pares de divisa existentes. 

Ojo, es posible que algún fondo tenga divisa cubierta y no tenga estas palabras en el nombre, pero no es lo habitual. Recordemos que hay fondos que pueden “jugar” con la divisa como inversión y cubren o dejan abierto el riesgo divisa en función de sus perspectivas. Por tanto, es importante conocer si es una clase que tenga coberturas permanentes o si se trata de un fondo que tiene una gestión flexible en este asunto. 

Insisto en que si un fondo está denominado en euros no significa que tenga el riesgo divisa cubierto.

¿Cómo encontrar las diferentes clases? 

Si buscas un fondo en Morningstar podrás encontrar todas las clases en el apartado “Gestión”. Ahí verás el listado de todas las clases y podrás identificarlas por las letras del nombre. Un ejemplo:

Datos de la gestora Morgan Stanley

Si no logras entender la nomenclatura que usa esa gestora deberás investigar en los documentos que proporcionan los fondos con las características de cada clase.

Consejos prácticos y vida real

Posiblemente la decisión más importante es la de la cobertura de la divisa. Es algo que debes tener claro y aplicar a la cartera siempre que se pueda (no todos los fondos tienen clases cubiertas). Siempre se dice que a largo plazo el efecto divisa es neutral… pero tiene un impacto bastante importante en el corto o medio plazo. Hay gente que está muy cómoda con riesgo dólar en cartera (lo prefieren frente al euro) así que dedícale un rato a pensar este asunto. 

Ante la duda cubre la divisa, es un riesgo que quitas. 

Además en la renta fija o productos defensivos “siempre” hay que cubrir el riesgo divisa. Esto se debe a que la volatilidad de las monedas es superior a la de este tipo de inversión. Tener divisa abierta en este tipo de activos significa que el rendimiento de nuestra posición dependerá totalmente de la evolución del tipo de cambio. 

La clase de distribución puede ser útil para inversores que busquen rentas. Antes de buscar un fondo que cumpla esta función verifica si tu cartera tiene ya fondos con clase de distribución de beneficios.

Sobre las clases en función de las comisiones, lo normal es no poder acceder a clases más baratas salvo que tengas patrimonios muy elevados así que a menos de que tengas millones no te rompas mucho la cabeza buscando todas las clases y mínimos de entrada. Lo único es evitar las clases “E” dentro de lo posible ya que sí es cierto que esta clase tiene un coste bastante superior con mínimos de entrada muy similares a clases más baratas.

Conclusiones

Existen diferentes posibilidades para invertir en un fondo de inversión y conocer todas las clases disponibles nos ayudará a encontrar la clase que mejor se adapte a nuestras necesidades. Además de no suscribir por error una clase que no sea lo que nos buscamos, algo que sucede con relativa frecuencia, sobre todo con la cobertura de divisa. 

Al principio puede parecer muy lioso la cantidad de opciones y que no esté estandarizado pero con un poco de experiencia se identifican rápidamente todas las clases y sus diferencias.



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