Tu banco sí que te cobra por tu cartera de fondos

Sí, y si creías lo contrario has vivido en una de las grandes «mentiras» del sector financiero. No es fácil que el pequeño ahorrador se de cuenta de ello dado que la propia estructura de los productos dificulta percibir el coste junto con una nula transparencia, que roza la intencionalidad, por dar la sensación de que se trata de un servicio gratuito. A lo largo de este post vamos a ver todos los costes directos, indirectos y en forma de coste de oportunidad que tiene contratar fondos en los bancos para tratar de mentalizar a los inversores que el banco nunca trabaja gratis y, sea como fuere, estás pagando una factura muy alta por tu cartera.

Es importante apelar al sentido común

¿De verdad crees que tu banco va a trabajar gratis para ti?

Por favor, lee la pregunta varias veces y piensa la respuesta.

Casi da la risa al verlo escrito pero tener clara la respuesta es la base para desmontar esta falacia. Evidentemente no, todo lo que te ofrece el banco tiene un coste, directo o indirecto, el tema es encontrarlo.

Pero no es fácil encontrarlo para el inversor medio dado que en la mayoría de las ocasiones no tiene un coste directo a la cuenta del inversor. Esto significa que no te cobran una cuota fija o un porcentaje directamente de tu dinero con una factura incluida. ¡Cómo cambiaría el sector si fuera así!

Entonces, si no me cobran directamente, ¿dónde está el coste?

El coste está dentro del propio producto, oculto entre el beneficio o pérdida que genere, de forma que no se tiene una percepción de que te cobran.

Esto significa que el producto tiene un coste anual o por beneficios que se cobra de forma diaria. Si por ejemplo un fondo te cobra un 2% de gestión, la gestora divide ese 2% entre todos los días hábiles de mercado y te cobra diariamente su comisión… suba o baje el fondo, de forma que la comisión se camufla entre la propia fluctuación de los mercados.

Para más información adjunto las comisiones máximas legales (menos mal que hay tope legal…):

  • Comisión de gestión: 2,25% anual.
  • Sobre resultados: 18% anuales.
  • Mixto: 1,35% de gestión y 9% sobre resultados.

*Existen otros costes como suscripción, reembolso o comisiones de custodia, pero son menos frecuentes

Lo más habitual en los bancos es que se cobre únicamente comisión de gestión, siempre cerca del máximo legal, así que por ejemplo una persona que tenga 100.000 € en fondos de bancos posiblemente esté pagando una comisión entre el 1,8% y el 2%, lo que significa que anualmente paga entre 1.800 y 2.000 € en comisiones al banco.

¿Te imaginas qué pasaría si en el banco te dijeran «para invertir en este fondo me tienes que pagar 2.000 € suba o baje»?

De ahí el gran interés de la banca por ocultar los costes de dichos productos.

Te sorprendería saber cuántos inversores me dicen que su banco no les cobra nada por su cartera y que por tanto lo de ahorrar comisiones no va con ellos, no es su problema. El problema es que luego se lo explicas y no te creen, piensan que les quieres despertar una necesidad o algo así, reforzando la teoría del Síndrome de Estocolmo Bancario.

Según la nueva normativa MiFID II los bancos y comercializadores te tienen que hacer un desglose con el coste de los productos vía una notificación. Esta famosa carta con los costes de tu cartera tendría que estar en manos de todos los inversores… pero claro, de una manera u otra el inversor sigue sin ver esta información en blanco sobre negro.

Ojo, es importante destacar que últimamente se empieza a cobrar directamente en cuenta vía comisiones de custodia o gestión de cartera, que sí es un coste directo. Lo mejor de todo es que lo están cobrando por acceder a fondos de gestoras externas (que no sean del propio banco), que se pueden contratar sin coste extra en cualquier otro comercializador. Ver para creer.

Una vez claro el coste de los productos es importante entender otros costes indirectos que tienen los fondos bancarios.

¿Qué otros costes indirectos soporto en un banco? Los más dañinos…

De entrada que de media los productos bancarios suelen ser mucho más caros que la media al aprovecharse de que su perfil de cliente es un inversor cautivo que no es consciente de que se le cobra. Por tanto, pueden cobrar lo que quieran, lo que hace que las comisiones tiendan al máximo legal.

Esto no ocurre tanto en las gestoras independientes dado que el perfil de inversor es más formado y consciente del impacto de las comisiones, lo que presiona el coste a la baja.

Por otro lado encontramos la duplicidad de comisiones. Muchas entidades de recomiendan «fondos perfilados» o «fondos cartera», que no son malos en sí mismos, el problema está en que muchas veces te colocan un fondo que tiene dentro de si los otros 15 o 20 fondos de la entidad que también tienen su propia comisión. ¿Tiene sentido que te cobren una comisión por venderte una cartera modelo de sus propios fondos? Si fuera una cartera gestionada a medida lo podría entender, pero esto es una máquina de generar comisiones.

Además tenemos el tema de la calidad del producto, que a mi juicio es el coste más potente de todos, el coste de oportunidad. Esta es la que más me duele como selecto de fondos. Al igual que no tienen presión por poner comisiones «justas» tampoco tienen presión por dar unos rendimientos excepcionales. En cambio sus gestores su que tiene un riesgo profesional importante si comenten un error (riesgo asimétrico, ya que hacerlo mal es mucho más dañino para ellos que hacerlo bien) por lo que al final estás comprando un fondo que se limita a seguir al mercado con costes elevadísimos, injustificados para el estilo de gestión. Esto se le llama falsa gestión activa y se trata de fondos que están condenados a hacerlo peor que el mercado.

Está más que demostrado que el rendimiento medio de los fondos de los bancos son inferiores a los fondos de gestoras especializadas o independientes y eso tiene un impacto brutal a largo plazo ya que significa que con el mismo nivel de riesgo podemos generar varios puntos de rentabilidad extra solo por salir del banco de la esquina.

Para finalizar un inversor que se cierre a lo que le ofrecen los bancos tendrá una gama pequeña ya que en muchas ocasiones solo ofrecen sus propios fondos. Aquí voy a apelar de nuevo al sentido común.

¿Piensas que tu banco va a tener al mejor fondo del mundo en cada tipo de inversión?

En Renta Variable, Renta Fija, Mixto, Inmobiliario… pues no, evidentemente no. Los mejores gestores del mundo están en gestoras independientes o gestionando sus propios productos, no en tu banco local. Así que si queremos lo mejor hay que salir de ahí.

De ahí que solo el hecho de salir del banco y explorar el universo de las gestoras internacionales especializadas dispare el rendimiento (y reduzca el riesgo) de la cartera de un inversor.

Conclusiones

Sí que pagas por tu cartera, y mucho, de hecho la factura es mucho más alta que en cualquier otra parte.

Resumiendo tenemos los siguientes costes:

  • Coste directo: En el caso de haber comisión de custodia o gestión de cartera.
  • Coste indirecto: Se cobra siempre por los productos que contratas. Siempre, siempre y siempre. Sin excepción. Coste cercano al 2% del patrimonio invertido, por si quieres hacer números de tu factura.
  • Coste de oportunidad: Comisiones más altas que la media, duplicidad de comisiones y acceso a productos de peor calidad. Este es el peor a largo plazo.

La banca fomenta la falacia de que no hay coste hablando únicamente del rendimiento pasado de los productos y ocultando el coste final de tu cartera. Por eso cuando le decimos a los inversores que devolvemos el 80% de las comisiones que generan piensan que no va con ellos, que nos hemos inventado algo y se la vamos a pegar por otro lado… no son conscientes de las ventajas de pagar menos, porque ni saben que pagan actualmente.

Visto así, mucho mejor seguir trabajando con una entidad que únicamente te coloca productos de su casa, con costes superiores a la media (a veces duplicados), que nunca han generado rendimientos superiores a la media y con cero nivel de personalización, ya que le «colocan» el producto en campaña a todo el que entra por la puerta. Un sitio estupendo.

Desde luego la pereza sale cara, muy cara, y espero que este artículo te haya servido para darte cuenta de que el banco no es tu amigo y te está cobrando por muchos sitios diferentes por tener una cartera con ellos.